Es como si me hubiera tragado un pájaro y se hubiera quedado ahí plantado entre el estómago y la garganta. Y es como si el pájaro agitara las alas emocionado y cantara “ya es primavera!!” y yo le dijera “cállate idiota, quieres que todo el mundo nos mire?”. Pero él no se está quieto y a veces siento que me va a estallar el pecho, cuando veo los brotes verdes en los árboles del parque, que han aparecido de un día para otro (de un día para otro! qué locura!) y los cerezos en flor. Porque el maldito pájaro ve los árboles y el cielo azul con las nubes blancas suavemente suspendidas sobre nuestras cabezas y se emociona. O se duerme y se acurruca entre sus plumas generando un calor que me abrasa, un calor que me inunda y se me derrama por dentro, desde las mejillas hasta la punta de los dedos.
Pero yo no quiero euforias, no quiero excesos, porque todo eso es parte de mi antigua vida. A estas alturas, conozco muy bien todas las artimañas de esa vieja zorra disfrazada que es la primavera. Si puedo decir, como dicen las abuelas, que tengo “27 primaveras” es porque las he sufrido una por una. Así que le digo al pájaro “por favor, vete, déjame en paz” y él me dice “ah, perdona, pero no lo puedes evitar, yo soy lo que se siente en el pecho cuando uno está vivo. Y tú estás tan viva que asustas”.
Dije que tenía dos discos con los que combatía todas las cosas detestables que hay en el mundo. Pero en realidad, son más bien, dos discos que regulan este barómetro anímico en el que vivo atrapada. Si con uno combatí la oscuridad de diciembre que cada día se me tragaba un poco, para protegerme de esta luz de abril que amenaza con hacer estallar el mundo, tengo el otro. Y no ahuyentaré nada detestable, que no lo hay, todo lo contrario, sino que guardaré toda esta energía, la iré procesando poco a poco, en estas letras y en otras, y me serviré de ella en épocas de escasez. Esta vez seré la hormiga, no la cigarra, ya lo veréis.
Este disco que recomiendo reanima el alma si está herida o la sosiega si está agitada. Y no salgáis corriendo cuando os diga que es bossa nova. Sé que mucha gente tiene prejuicios contra este tipo de música porque piensa que es antigua o aburrida o demasiado étnica. Nada de eso. Es profunda y sofisticada. Pero hay que escucharla. Hay que concederle apenas unos segundos y enseguida se os habrá colado dentro. Y la bossa nova, amigos, es la forma rápida, indolora y fácil de llegar al jazz. Acordaos de eso.
Pero volvamos al disco en cuestión, porque la bossa nova es un género muy amplio y desde luego que no me gusta toda. Como en el jazz, lo que más escucho son los comienzos del estilo y si hay una raíz en la bossa nova es Jobim. Antonio Carlos Jobim fue básicamente un ángel. La verdad es que me incomoda un poco la gente así. Uno espera que si alguien es un genio en la música o en cualquier otro tipo de expresión artística, por otro lado esté completamente tarado. Es lo justo. Recordemos, por ejemplo, a Anita O’Day, que era una perfecta yonki, o a Edward Gorey, un formidable sociópata. Pero Jobim no. Jobim era una persona equilibrada que irradiaba paz y tranquilidad e inspiraba a los que trabajaban con él. Le dedicaba canciones a los animalitos de la selva y se preocupaba por el medio ambiente y la contaminación. Es probable que este tipo si sudaba, sudase agua de coco o ago por el estilo.
Así que Jobim, además de hacer el bien sin mirar a quien, se puso un ratito e inventó un nuevo género musical, mezclando sus raíces brasileñas con su afición por el jazz y compuso canciones tan famosas como “Garota de ipanema” o “Desafinado”, que todos conoceréis de haber escuchado en algún recopilatorio chill-out o en un ascensor. Y es que éste es problema de la bossa nova, que como en el jazz, existen unos cuantos temas famosos que se han versioneado compulsivamente hasta acabar por devaluar al género entero. Incluso, restringiéndonos sólo a Jobim, uno no sabe por dónde empezar, con tantos discos y tantas grabaciones de los mismos temas con distintos colaboradores. Os aconsejo que desconfiéis de los que grabó con algunas “grandes voces”, porque hay voces que entendían y sentían la bossa nova y otras que no. Yo no digo que Sinatra y Jobim no tuvieran buena intención, y también me imagino que uno no podía decir “oye, Frank, mira, es que lo haces fatal”, pero el resultado fue infame.
Quien sí entendió muy bien lo que había que hacer, aunque viniera del jazz, fue el clarinetista Herbie Mann y quién también lo entendía muy bien, porque ya traía la bossa nova puesta de casa, era João Gilberto, de quien Miles Davis dijo que “sonaría bien hasta leyendo un periódico”. Así que los dos, junto a Jobim, grabaron el que es mi disco preferido de bossa nova, con doce canciones preciosas, entre las que se encuentran algunos de esos famosos temas en la mejor versión que yo he oído de ellos.
Herbie Mann & João Gilberto with Antonio Carlos Jobim – Recorded in Rio de Janeiro
Hay música que me hace imaginar cosas, otra que me pone nostálgica y otra que me da ganas de comerme el mundo. Pero este disco es distinto. Siempre que lo escucho, esté donde esté, me hace mirar a mi alrededor con ojos tranquilos, y encontrar algo agradable en lo que tengo cerca. Y no lo digo por decir, he comprobado que esto es así hasta escuchándolo en el metro.
Las canciones quizá más pegadizas al principio son las cantadas por Gilberto, como “Bolinha de papel” o “Maria ninguem”.
[kml_flashembed movie="http://www.goear.com/files/localplayer.swf" width="366" height="75" fvars="file=7a72b5b" wmode="transparent" /]
Pero realmente, las que a mí más me gustan son las instrumentales:”Consolação” e “Insensatez”.
[kml_flashembed movie="http://www.goear.com/files/localplayer.swf" width="366" height="75" fvars="file=9218b7c" wmode="transparent" /]
Y mi preferida, entre todas ellas, y con gran diferencia es “One Note Samba”. Y me gusta exactamente así: cantada en inglés y con la voz ronca de Jobim. No me suena nada mejor en el mundo que cuando dice “This is just a little samba…”. Me quedaría a vivir en esos tres segundos. O tal vez no. Tal vez preferiría irme a vivir al segundo 0:36, cuando dice “So I came back to my first note as I must come back to you…”. Sí, creo que ese es el lugar que elegiría para quedarme en él toda la eternidad. A veces voy por la calle escuchando esa canción, o estoy en casa, entretenida en mis cosas, sin atender mucho a lo que suena, y al llegar a esa parte es como si alguien me pusiera suavemente la mano en la nuca y yo no tuviera más remedio que cerrar un poco los ojos y ceder ante la sensación de bienestar que me embarga.
[kml_flashembed movie="http://www.goear.com/files/localplayer.swf" width="366" height="75" fvars="file=af2159a" wmode="transparent" /]
Lo mismo me pasa con este vídeo de que podría estar viendo en bucle durante horas (lo estaré haciendo realmente? no lo descartéis). No es Herbie Mann, es Gerry Mulligan, uno de los ídolos de Jobim, y tal vez fue entonces donde Jobim comprobó lo bien que sonaba esta canción con clarinete (Recorded in Rio de Janeiro es bastante posterior). A partir del minuto tres, puede uno asistir, cómodamente sentado frente al ordenador, a la gloriosa unión de dos mentes, dos talentos, dos géneros musicales. Y si después de ver este vídeo no os dan ganas de poneros a escuchar jazz y bossa nova como locos emperdenidos es que no tenéis el menor arreglo.
[kml_flashembed movie="http://www.youtube.com/v/I33Ox1l8kOg" width="425" height="350" wmode="transparent" /]

Tengo que reconocer que no soy “consumidor” de este estilo musical, pero viendo con que pasión lo describes voy a darle una oportunidad. Una o varias.
Impresionante arranque de post!
No tengo el menor arreglo.
Menos mal que has escrito esto. Porque me puse a escuchar a Jobim con Sinatra hace un tiempo y me dormía hasta paseando a los chuchos.
Locusta: Muy mal! Con lo melómana que tú eres!
Qué maravilloso regalo nos has hecho, muchas gracias.
Jijiji… creo que tengo el corazón demasiado de metal para la bossa. No me creo nada que me cante un señor con camisa y jerseicillo. Pero siempre desde el respeto.
Erre: De nada!!!
Hola Aracne…
Estoy intentando sacar un blog sobre música hacia adelante http://unpocodesilencioporfavor.blogspot.com. No he hecho más que empezar y ya me cuesta ceñirme a la música. He leído un par de cosas y creo que tu blog me va a gustar… me iré metiendo.
Y ahora tengo una curiosidad. ¿Puedes decirme cómo subes los archivos de audio al blog? Quiero subir un tema y una historia sobre Mulatu Astatke y no se cómo hacerlo. En blogger creo que sólo me deja subir fotos y vídeos ¿Podrías ayudarme? Gracias
si son la onda estos dos… recuerdo q cuando era mas pequeña solía escucharles precisamente a ellos en noches calurosas y era de lo mejor!…. debería considerar retomarlo… pero alguien dijo una vez, que donde se ha sido feliz no se debe jamas de volver. Y a mi juicio es una frase muy sabia… así es que me limitare a escucharles son premeditación en situaciones como esta, en la que abro una linda pagina y me los topo de frente….
gracias por el recuerdisho
Perdón, pero el bossa nova es al portugués, lo que el portugués es al bossa nova. El portugués es el bossa nova.
Pero qué puedo decir yo, apenas tengo tiempo de escuchar algo de música, pero si es bossa nova, que sea en portugués.