Bien, ahora que ese simpático disléxico, aficionado al orujo, que se encuentra a los mandos del clima, ha acertado por fin a pulsar el botón del verano, me acerco por aquí a deleitaros con una deliciosa recomendación veraniega. Lo de veraniega lo digo por vosotros, porque yo la disfruto todo el año. Bastante tengo con la depresión estacional como para privarme de helados en invierno. No lo soportaría. Pero sé que muchos de mis lectores os guiáis por los usos convencionales y quién soy yo para abrir la puerta del redil.
El helado en cuestión del que voy a hablar es el exquisito Nestlé cheesecake, como ya habréis deducido, no sólo por el título, sino por la foto que ilustra este post (esas malditas fotos arruinan siempre mis maravillosas introducciones, tengo que hacer algo con ellas…). Este helado es actualmente es el mejor que el mercado ofrece para consumir “on the go” y me atrevería a decir que es superior a la mayoría de los de tarrina, por exclusivos o caros que sean (un helado del Ben & Jerry’s? sí, por favor, aquí tiene todos mis ahorros, póngame medio). Paso a paso, con mi acostumbrado y ameno tono didáctico os haré entender por qué.
Pero si tengo que abordar el tema de los helados, antes debo hacer una pequeña criba en mi audiencia. Así que si eres una de esas personas que si le dan a elegir, prefiere cualquier tipo de helado de cucurucho, por favor, deja de leer ahora mismo. Pero no sólo este post, deja de leerme así en general. No vuelvas a leer mi página. Creo incluso que no eres lo suficientemente bueno ni para leer un libro. Vete. Fuera. Fuera de mi vista.
De verdad que soy una persona de mentalidad muy abierta. A veces, creo que si las autoridades supieran hasta qué punto es así, me encerrarían en algún sitio. Puedo entender que a una persona le guste chupar casi cualquier cosa por bizarra que sea. ¿Pero una galleta? No. Chupar galletas no. Chupar un barquillo es de perdedores. Es de gente que compra helados “de corte” (¿de corte de qué? ¿de corte de rollo?) y le planta dos galletas porque no puede afrontar el encontrarse a solas con lo verdaderamente bueno de la vida. Es como si toda esa gloria fuera demasiado para ellos, les desbordase en su mediocridad y necesitaran aferrarse a un miserable barquillo para no resultar ahogados en la inmensidad del placer.
Y no me quedo ahí. Os diré que los helados de cucurucho me parecen algo casi cristiano, en la acepción más negativa del término. Porque primero disfrutas de lo bueno y luego te espera el castigo. O si lo comes al revés, primero te enfrentas con el sacrificio en pos de la recompensa. ¿Pero por qué? ¿Por qué si puedes tener sólo lo bueno? ¿Por qué si se puede hacer acopio de ingentes cantidades de “lo bueno” en cualquier chino?
Ah, los chinos. Éste es otro punto a su favor. El proceso de consumir un Nestlé cheesecake es una experiencia perfecta desde el principio hasta el final, comenzando por la graciosísima pronunciación que los chinos le dan a la palabra “cheesecake”. Ni siquiera sé por qué lo dicen si no es necesario. Yo sólo lo señalo en el cartel y ellos lo nombran, como una especie de comando para su procesador mental que les permite entonces, abrir el congelador y sacarlo.
Y ya está, tras el ordinario proceso de intercambiar unas monedas, lo tenemos en nuestras manos, brillando en su precioso envoltorio fucsia metalizado. Qué bonito es y qué buen rato nos promete. Cómo resalta entre todos los dorados y marrones del congelador. Y cómo destaca en nuestro recuerdo, también. Porque cuando uno conoce el Nestlé cheesecake, todos los magnums del mundo no dejan estar buenos, no, pero resultan vulgares. Hasta zafios, diría yo.
Entonces abrimos el envoltorio y nos encontramos con él, blanco cremoso, despidiendo un leve vapor helado, derritiéndose de ganas de que nos lo metamos en la boca. Pero no, llegados a este punto, no voy a crear otro conflicto. No voy a sentar cátedra sobre cómo ha de comerse el helado y dividir al mundo, o lo que es lo mismo, a mis lectores, entre los que lo hacen de la manera convencional, es de decir, de la forma aburrida, como si el helado fuera un bloque, una insípida tableta de proteínas, o los que lo desvisten primero de su capa de crujiente chocolate, jugando, encontrando la forma más divertida y excitante de comer algo. No, que cada uno lo haga como quiera. Sólo diré, sin la más mínima intención de decantarme por una forma u otra, que el Nestlé cheesecake es especialmente adecuado si se prefiere la segunda, porque no tiene la forma rectangular de los magnums, sino una interesante combinación de curvas y ángulos que a la hora de despegar el chocolate con los dientes resulta muy estimulante.
¿Pero estoy diciendo chocolate? ¡Si no es chocolate!
Veréis, hace unos años, estaba yo sentada en un banco comiendo un helado junto a un chico. Él se había pedido el mismo que yo, pero esto no me sorprendió mucho, porque la gente suele copiarme constantemente. Estoy acostumbrada. Sin embargo, mientras lo comíamos dijo algo como “Éste helado es el mejor, ¿verdad? El año pasado ya me gustaba, pero estaba recubierto de chocolate blanco y era demasiado dulce. Este año lo han cambiado, lo han cubierto de yogur y han acertado. Ahora es perfecto”.
Es alucinante la cantidad de datos que son capaces de arrojar los sujetos junto a los que una amanece la-mañana-después. Desde física cuántica a estrategias de márketing de grandes multinacionales, pasando por todo tipo de conocimientos sobre cocina o decoración completamente insospechados. ¿Pero algo útil? Nunca. Salvo en esta ocasión. Por supuesto, me enamoré de él al instante. ¿Cómo no lo iba a hacer? Un chico que sabe de helados, que no sólo los consume, sino que aporta datos precisos sobre ellos y que además tiene buen gusto… ¡Cubierta de yogur! ¡Pues claro, ya decía yo que el helado estaba más bueno!
Pero bueno, pasemos ya al interior. Al corazón del helado. Al cheesecake en sí. Cremoso, dulce, delicioso, combinado con la ligeramente ácida salsa de frambuesa. Y luego los tropezones. El nombre de “tropezón” siempre me ha parecido adecuado, porque los tropezones son a menudo más “tropiezos” que otra cosa. Yo no los suelo tolerar mucho ni en los helados ni en la vida, y sin embargo en este caso me rindo ante ellos. Y digo que me rindo, porque además SON DE GALLETA. ¿Es eso posible? ¿Es posible que con este plan sibilino, introduciendo la galleta a traición, Nestlé consiga que yo falte a mis principios heladiles? Pues sí. Sí, lo reconozco. La textura no es la misma, ni siquiera el sabor. Pero son de galleta. No lo puedo negar.
Y ahora ya podéis salir ahí, a las calles, bajo el implacable sol del estío, sudar la gota gorda, pelearos con las moscas y pillar hongos en las piscinas públicas. Pero siempre con la absoluta tranquilidad de que en estos meses que vienen, no os vais a equivocar nunca al elegir un helado.
P.D: Sé que que hay quien echa de menos a una Aracne más prolífica y más breve también. Mis andanzas día a día aquí.

A mí el que me gusta de verdad es el Maxibon ese de Nestlé también, pero el sabor natillas. Impresionante. Además, la parte con galleta tiene también caramelo, y eso es algo vital para mí. De hecho, cuando me como un helado sin caramelo es como si faltara algo.
El cheeskake no está mal, suele ser mi segunda opción si se acaba el Maxibón Natillas, pero como todas las segundas opciones de esta vida, está a años luz de la primera. Un abrazo ;P
Cuánta razón: Las sujetas junto a las que amanezco yo también suelen acometer temas de conversación interesantísimos ¡Qué pérdida para la humanidad no tener una grabadora a mano!
Vale, no es justo… 9.22 de la mañana y tengo que salir a buscar un cheesecake desesperadamente. Estoy recién operado de un tobillo y aún voy cojeando y además estoy (o debería estar) trabajando, pero aún así tengo que salir a conseguir uno!
Por cierto, por aquí no tengo ningún chino cerca (La rambla, debajo del 18 de Julio, Almería) alguna recomendación?
qué bajón… a mí que me gusta comerme los cucuruchos de los helados y tirar la bola. O si no, me decanto por los calipos! está claro que de heladera tengo poco
.
Shine McShine: El maxibon tiene una galleta como una catedral. Grande, fea e insípida. No lo intentes encubrir con el rollo del caramelo. Hereje.
Congrio: Ni idea, yo al 18 de Julio sólo he ido a hacer botellón, cuando estaba abandonado.
Carol: Tu desprecio al dulce es de una criminalidad sin precedentes. Pero te perdono, porque a veces, bien sabes que me he aprovechado de ello
Nos: Eso suena un poco a fantasmada. He sonado yo así?
Me apunto esta frase
“Chupar un barquillo es de perdedores”
Jaja, es cierto que suena a fantasmada mi comment…pero eso no es más que uno entre tantos handicaps de ser varón heterosexual en los tiempos que corren: si se fija verá que digo exactamente lo mismo que ud, jeje.
En realidad solo quería hacer un chiste a costa de las innovaciones linguísticas de cierto ministerio…y de la profundidad de las charlas de cama (y las charlas post-cama) en general.
Considero muy hacertada tu recomendación.
Jajajaja… me parto con lo de “de corte de qué, de rollo?” Jajajajaja… Yo soy de HaagenDasz y normalmente de strawberry cheesecake, pero hay tres o cuatro días al mes en los que me doy al chocolate belga (de la misma marca, of course). Es como el uranio enriquecido de los chocolates gourmet, deberían darlo con receta, sobre todo para estados hormonales en plan “los siete picos”. Voy a comprar un helado de estos que recomiendas, hoy merezco merendar por todo lo alto.
Me requeteencanta este blog. Me estoy volviendo fan incondicional. Con incondicional quiero decir que me fui a comprarme el Neutro Balance al día siguiente de leer el post. Leer algo que te recomiendan, vale; ver una peli de la que te han hablado, vale; pero ¿confiar tanto en alguien como para comprar el gel que usa sin ni siquiera abrirlo antes para olerlo?
El Cheesecake va a caer en cuanto termine esta tarde de estudiar como una perra. Francamente, tienes que ser una publicista cojonuda.
Por otra parte, espero que nunca te dé por recomendarnos beber nuestra orina o la ropa interior de color visón, porque creo que te seguiría sin pensármelo dos veces.
Saludos.
Y a mucha honra, oiga.
pues a riesgo de ser llamada impía yo soy de helado del helado de menta… (aunque aquí todos los que he probado no están muy buenos, voy descartando marcas-tiendas)
vaya pues tu sigues recomendando cosas que en mexico no tenemos y yo cada vez me voy convenciendo de que a pesar de que me fascina tu manera de redactar casi cualquier cosa y siempre es un placer leerte, no saco ningun provecho de ello y eso me entristece… pero bueno lo seguire intentando porque me entretienen tanto los textos como los comentarios y tus respuestas a ellos… y espero que algún dia tengamos ese helado por aca, aunque he de confesar que a mi los helados de nestle no me vuelven loca, mas bien me gusta una marca mexicana que usa ingredientes quimicos que imitan muy bien los sabores de frutas reales, de chocolates y cosas así, se llaman bolonia y hay uno en particular que tiene forma de paleta de los años 40’s (me gusta que tenga caracter retro) es de vainilla y en el centro tiene un liquido chocolatoso para al final, justo antes de que llegues a morder el palito de la paleta te encuentres con un trozo duro de cajeta de cabra (deliciosa)… y lo comas despacio.. aunque debo confesar que no le caeria nada mal una capa dura de un sabor exotico como yogurth a esa paleta en particular, tal vez escriba a bolonia y lo proponga durante unos años para lograr probarlo antes de morir….
como sea seguire leyendote solo porque no puedo evitarlo y la inercia de mis costumbres me llama a tu pagina de vez en vez….
Marina: Muchas gracias por tu comentario. No temas, sobre lo de la ropa interior color visón y lo de la orina estáis a salvo.
Me alegra mucho que te guste el blog. Reconozco que el noventa y cinco por ciento del tiempo me lo creo todo, pero en los momentos restantes me pregunto “¿no serán estas cosas que escribo una gran gilipollez?”
Hola yo soy Rafa de Donosti y sigo este blog desde la prehistoria. Soy de los que leen, escuchan la música del last fm para ser guai (aquí conocí a Tiga del que todavía estoy enamorado) pero nunca comento. Pero bueno me he animado a hacerlo por lo siguiente. Porque no hay ni un sólo comentario en el post del neutrobalance y sin embargo este ya está que arde? Helados si, higiene no?
Nada más. Me encantas. Mucho más desde que has mandado a la porra a la publicidad de primera división. Enhorabuena¡
rafa has probado a dejar un cometario en el post de NB, para hablar por ejemplo de la suavidad de la piel de aracne?
Rafa, me rompes el corazón. Qué salida del armario como lector tan bonita. Gracias a ti por leerme y que dios te conserve la vista muchos años, porque lo que es aguante tienes de sobra. Pero alma de cántaro, no te has dado cuenta de que no hay comentarios en el otro post porque están cerrados?! Tantos años en la sombra y vas y te descubres con un despiste así!!
Vaya. Este contratiempo debería arrojarme a la sombra otros diez años. Pero no, paso. Lo que ocurre es que a mi la web 2.0 y sus herramientas me producen: admiración, risa (desde que leí aquí un post al respecto) y despiste a partes iguales. Claro que no me he dado cuenta. Estoy flipando. De hecho mis amigos de confianza (los tres) me llaman “El estupor” porque siempre estoy igual. Cagandola y flipando después. Ya que estoy me dirijo a Glen. Quería saber como sabes que aracne tiene la piel tan suave. La has tocado?
un beso a todos¡ No volveré a ese oscuro y frío armario never again¡ Aracne eres la mejor¡
ja ja ja
creo que por evitar esto que está pasando ahora se cerraron los comentarios en ese post…en fin, a riesgo de censura por off topic:
“durante todos estos años, he tenido el placer de que personas de diferentes edades, nacionalidad, género, raza, credo y religión, me comentaran desinteresadamente lo bien que olía…” o bien “yo jamás he tenido la piel seca… ahí queda eso”.
tocarla?, no, no, jamás se ha dado la ocasión.
Exacto. Están cerrados por eso. Aunque que habléis de mí como si fuera el manto de la Virgen del Rocío tiene su gracia.
pero qué aberración de helado es esta?! el sólo concepto de chocolate blanco me provoca violencia.. y qué son esas pepitas? y esas babas rojas? este helado es un desfile de Chueca con palo, y me parece INCORRECTO. A mí dadme un helado recio, negro, sobrio, soviético, un helado de la NATO, con un contenido de azucar que te haga guiñar los ojos. Una onza de lindt 85% metida en el congelador o, directamente, una piedra algo fresca para meterla en mi boca. Comer helados, en general, es de falso profeta de la religión del azucar. Y además dan sed. ¡Muy mal!
zaz y que nos sale un intolerante…
llevaba tiempo sin leerte, pero ahora que hablas de comestibles creo que por fin encontramos un territorio común… así que espero impaciente un post sobre el jamón de huelva.
un placer leer cómo has mejorado este año, y una gran envidia pensar en cómo lo seguirás haciendo.
happy elephants for the summer.
06.25.08 ..uno más que lleva tiempo sin leerte
Los helados son buenos. No olvidéis que el carrito de helados espantaba al Hombre Alto en Phantasma.
En cualquier caso, mi querida Aracne, y a riesgo de que me consideres un chupacucuruchos, creo que se ha perdido todo el romanticismo. Ahora te dan esta mierda en repugnantes puestotes de plástico azul. No hay un afable heladero con gorrito que te pregunta por tu sabor predilecto. No hay helados de pistacho. Todo son bazofias con nombres yankees. PISTACHO, coño, no es tan difícil.
Habra q probarlo para opinar… pero me da a mi q me va a gustar.
Pistacho, coño, y turrón! hombre ya!
Por favor, podrías decirme cuál es la editorial que no fue justa con tu novela. Si no quieres, puedes nombrarme las que crees que son justas. Muchísimas gracias.
Ánimo.
a me gustaba mucho el “apolo de avidesa”
Mira, a ver, o sea, lo de los helados de corte vale, pero los cucuruchos…jo, los cucuruchos son míticos! y si consigues un buen cucucurucho de dos bolas y las estrapallas bien hacia el fondo tienes diversión todo el rato. Y son superinteractivos, pringan muchísimo. No sé, yo sería menos dura con ellos. Al fin y al cabo, son helados.
No he probado el cheescake este. Supongo que para mí tiene un fallo básico: es blanco. Ah, que no es chocolate blanco, que es yogur. Pues peor me lo pones. Un helado tiene que ser, o contener en cualquier formato – en varios si es posible- , chocolate (no chocolate blanco. El chocolate blanco no es chocolate, es un invento absurdo para gente insulsa). Lo de la frambuesa ya me convence más. Pero en fin, yo es que soy muy fan de Magnum, y aún lloriqueo por aquella “limited edition” de los siete pecados capitales, que no sabía cuál estaba más rico. Y era limited de verdad! Ya no los encuentras! Una pérdida lamentable para la humanidad, deberían de llevarles a juicio.
Dicho lo cual, buscaré uno de estos a ver qué tal
:*
ps. joer, un poco más y escribo un contrapost!
mmm no, te falta mucho para poder hacer un contra post para aracne. ¿No te has fijao en su calidad de redacción?
Por cierto, ¿y si escribes un nuevo post? no estaría del todo mal.
Debo confesar que no me hubiera apetecido un helado de yogur, pero con toda esta narración provocas a cualquiera!
Me encanta el nombre de tu blog, por eso llegué y te leí, ya me parecías sincerota..
aracne… un nuevo post por favor!
sí por dios!
Aracne!
Tengo un amigo, Pakito, que lleva dándome la chapa sobre ti y tu gran blog desde hace casi 2 años (cuando lo descubrió por casualidad). Y vive en Madrid, y tras tanto hablar, creo que podríais quedar por un café! (aunque él se me resiste a proponerlo).
So… lo hago yo en su lugar. Te apuntas?
pd. Y en todo caso, enhorabuena por el blog, en serio!
tiaaaa que nos han abandonado… donde esta aracne??
habrá vuelto a la pimera división de la publicidad y ya, se acabó lo de actualizar el blog…cagoen…
Rafa, hola! yo no solo soy una de esas lectoras prehistóricas de aracné, sino que hasta llegué a mandarle un regalito una vez, sniffff. Echo de menos aquella sección de minicapturitas de webcam, y esos diseños rojos con telas de arañas, con pequeñas cajas de texto ¿java? que unas veces iban bien y otras no tanto…
En fin, que queremos nuevo post.
Y a mí el helao de cheeskaka no me gusta
el helao tiene que ser de chocolate, con trocitos de chocolate, trocitos de galleta de chocolate, sirope de chocolate por encima y cucurucho de chocolate!!!!!
Salud para todos!
yo regalos no mando que es fácil que a uno le tomen por loco pero si un nuevo post aquí no estaría mal. lo que pasa que ella es así, indolente por naturaleza…
Vuelve. Pör favor…