Vaya, no quería escribir nada sobre este tema, pero me ha sorprendido de verdad el hecho de que varios lectores, a los que no conozco, se acordaran ayer de que era mi cumpleaños. Y además, tuvieran el buen gusto de felicitarme a través del mail. Una hecho insólito, teniendo en cuenta de que en estos tiempos hay gente para la que la línea entre amistad y spam se difumina por momentos. Me quedé alucinada de que, de hecho, las dos primeras felicitaciones que recibí fueran para Aracne. Yo debería tener también el buen gusto de contestarles y agradecérselo a cada uno de ellos por mail, pero las malas costumbres son las más difíciles de cambiar. Gracias!
