Si no me he comido setenta y cinco Nestlé cheesecake este verano (estimando por lo bajo), es que no me he comido ninguno. Aparte de mi trastorno obsesivo-compulsivo, que me viene de serie, resulta que los lectores de este blog que tienen la suerte de tratarme en persona se han sentido inclinados a comprarme y regalarme estos helados, como agradecimiento y ofrenda ante mi bendita sabiduría. Y tengo que decir que me ha gustado. Porque yo mis labores de oráculo las hago porque sí, porque me apetece, pero si se me agasaja por ello, mejor que mejor.
Y habiendo lanzado este sutilísimo comentario al aire, paso al tema de la recomendación de hoy (“de hoy”, mwahahahaha, qué morro tengo), que no es otra que las ¿deliciosas? no, ¿maravillosas? no, tampoco, ¿increíbles? no, no, no! ¿legendarias? SÍ! LENGENDARIAS LAYS VINAGRETA.
Tengo por costumbre poner como título a los posts el nombre de la cosa que recomiendo y si no fuera porque yo convierto mis costumbres en manías en el tiempo que se tarda en decir “frenopático”, habría titulado este post “Oda a las Lays Vinagreta”, porque esto en realidad es una oda, una declaración de amor. No voy a descubrirle estas patatas a nadie, porque asumo que ya las conocéis. Si nunca habéis oído hablar de ellas, entonces ¿qué queréis de mí? No puedo ponerme a estas alturas a enseñaros las cosas básicas de la vida, como que se camina sobre la tierra, el cielo es azul y en el mercado existen desde hace años las Lays Vinagreta.
Estas patatas, estrellas sin duda de la serie Lays (receta campesina? jamón? Venga ya… No quiero ni escucharos) son uno de los mayores logros científicos de la industria alimenticia. Innovadoras técnicas de desarrollo consiguieron alcanzar el punto exacto donde la toxicidad puede saborearse con deleite y sin embargo seguir siendo compatible con la vida humana.
¿Cómo se sabe si una bolsa de Lays Vinagreta pertenece a una buena cosecha? Yo os lo diré. Se coloca la bolsa a una distancia prudente respecto a la nariz y los ojos y se abre. Aspiramos profundamente y si comenzamos a lagrimear es que -benditos sean los cielos y Pepsico-, tenemos una auténtica joya entre las manos. Si las lágrimas que recorren ahora nuestras mejillas son producto de los vapores ácidos que desprenden las patatas o son de pura felicidad ya nunca lo sabremos. La experiencia es indistinguible.
Me vais a hablar de las Lays esas Sensations de cebolla caramelizada y de pollo al limón y me vais a hacer enfadar. Lo estoy viendo. Antes de que empecéis a escandalizarme con vuestra ignorancia en los comentarios, voy a haceros comprender por qué las Lays vinagreta son únicas, lengendarias, épicas. No se trata de cuál sea tu sabor preferido de patatas fritas. Es decir, están las patatas fritas de bolsa en toda su gama de marcas y submarcas y están las Lays Vinagreta. Comer una cosa u otra tiene tanto que ver como cruzar un semáforo en rojo o disfrutar del el olor del napalm por la mañana. Entendéis?
Si la invención de las Lays Vinagreta hubiera sido de carácter retroactivo (algunas cosas deberían serlo) las arpías las habrían comido mientras atormentaban a sus víctimas, los vikingos las habrían llevado a América en sus barcos y Barbanegra hubiera disfrutado de un “snack” a la altura de una buena jarra de grog.
Otra de las cosas que hacen que las Lays vinagreta sean tan especiales, es que no se encuentran en todos sitios. Sólo en algunos supermercados puede uno toparse con ellas. Reconozco haber caminado unas cinco manzanas en una búsqueda desesperada, y aún así no encontrarlas. Y lo que es peor, haber sido víctima de espejismos, porque desde la distancia he confundido muchas veces la bolsa azul de las rufles (malditas impostoras!) con el de mis amadas patatas. No es extraño por tanto que cuando el otro día las encontré en el chino de debajo de mi casa, tuviera que pestañear varias veces antes de poder creer lo que veía. Allí estaban! Por alguna razón que sólo los chinos y los tipos que descargan furgonetas entienden, las Lays vinagreta han estado siempre excluidas de las pequeñas tiendas de alimentación en favor de otros sabores. Hasta ahora.
Mi amigo Circ, especialista en temas apocalípticos, coincidió también en que se trataba de un fenómeno extraño y por si acaso se acababa el mundo nos comimos una bolsa cada uno (esta escena fue llevada a cabo por especialistas, por favor, no lo intentéis en vuestras casas).
Y es que las Lays Vinagreta, más que al fin de los días, saben a los albores del mundo. Cuando en la guerra había honor, los hombres eran hombres y cada vez que uno se metía algo en la boca, se estaba jugando la vida.

Y con nutella la experiencia es insuperable!!!
Las mejores para mí son las Discos de Salt & Vinegar (en UK, claro) que son como lo que aquí se llaman patatas light y están tan fuertes que te lloran los ojos!!!
Yo ahora no puedo por lo de la pierna, pero me meto unas jartás a patatas vinagretas que me salen hasta boceras… eso sí, se te despeja todo el sistema respiratorio.
dios mioooooo! nunca hemos hablado de esto y nada más leer el título del post he empezado a salivar y no he parado hasta que he acabado y aquí hay un charco al lado del teclado: no hay nada que me guste más en el mundo que las patatas vinagretas, dios miooo yo las comía desde que el paquete era MORADO y no azul, de pequeña, son un manjar de los dioses.. pero todo sea dicho, si te crees que las patatas lays vinagretas son fuertes y deliciosas, espérate a probar las SALT AND VINEGAR de WALKERS, patatas con las que me alimentaba cada vez que iba a Londres de pequeña y amiga, así me he quedado, estas navidades te voy a traer una bolsa y VAS A FLIPAR.
Ahora necesito unas vinagreta.
Un zumo de tomate con pimienta y limón, unos boquerones en vinagre del mercadona y unas patatas lays vinagreta.
Quizá podría cambiarse el zumo de tomate por un bloody mary, para la versión más bucólica.
Pues prepárate, yo me llevaría algunas en la maleta: todos los años la misma sorpresa, el árbol de al lado de casa no tiene.
De hecho he oído (por el primo de un amigo mio) que si las machacas y las mezclas con agua tienes un efectivo spray antivioladores…
“Cuando en la guerra había honor, los hombres eran hombres y cada vez que uno se metía algo en la boca, se estaba jugando la vida.”
¡Perez Reverte, te conmino a que abandones el cuerpo de esta bloguera!!
Pues sobrevivir a 75 cheesecakes es posible cuando se cuenta con un cuerpo joven y medianamente sano, pero sobrevivir al nuevo lote de ofrendas que tu sutileza ha demandado es solo posibles para sistemas digestivos modifcados geneticamente. Y dudo mucho que el tuyo alcance tal grado de evolución, aún contando con adn arácnido de ese.
El enlace a kaboom esta mal.
me encanta este blog gastronómico
también me encantan estas patatas, equivalente en snack a chupar una pila de petaca
ded y jennifer: Jamás subestimaría a la industria alimenticia inglesa. Nos llevan décadas de adelanto en cuanto a perversiones gastronómicas. Me fío totalmente de vosotras y me muero por probar las Salt & Vinegar de las que habláis.
Virch: Sé muy bien a lo que te refieres. Y a veces no sólo están ácidas, sino también afiladas. Pero te las sigues comiendo sin parar. El como ver el diario de Patricia.
Laura: Jajajaja, es verdad!!! Pero este año no nos pasará. Iremos bien preparadas.
Shine McShine: Te juro que no puedo saber si lo dices en broma o en serio.
El considerón: Pues fíjate que he sufrido la indigestión por ambas causas y prefiero con mucho la de las patatas. Pero también es verdad que en mi estómago se han llevado a cabo pruebas nucleares.
Gracias por lo del link.
Mr. Winters: Gracias.
odiame mientras yo te adoro
pero yo soy y seré siempre de lays originales y rufles al jamón
jajaja
las vinagreta me ponen pocho O.o
Una vez más, una crítica gastronómica colosala, tanto que hasta yo, la mujer macrobiótica, acepta que podría ser, tal vez, es posible, que si no fueran patatas fritas fritangas, si me gustara la vinagreta (sólo el nombre ya me arruga los ojos), y si tuviera mucha, mucha hambre (como para comerme mil crackers seguidos), quizá probaría una miga que cayera sobre la mesa blanca del desayuno de Kruster, cuando nadie me mirase (una tiene su reputación).
Claro que, un año currando juntas y ya bebo coca-cola light. Tiempo al tiempo.
Mientras tanto, recomiendo a las masas descerebradas no tratar de imitar a Aracne en sus costumbres gastronómicas. Yo la estudio de cerca y doy fe de que es inimitabla. Y, contra todo pronóstico, está delgada como un silbido. Y patatín y patatán.
a mí puedes odiarme también: no tengo nada en contra de las lays vinagreta pero tampoco me entusiasman
eso sí, me hiciste comprar el gel de ducha NB y ahora no puedo vivir sin él! aún tengo pendiente lo del nestlé cheesecake, sé que no tengo vergüenza pero se me pasó el verano sin probarlo!
Joder! coincido totalmente con el post anterior!! me compré el gel! qué enfermedad! ahora mismo emano su esencia después de la ducha calentita. También se me pasó probar el helado… Yo que tu pediría pasta a las marcas por estas críticas.
eres dios
krimi, eres tan ingenuo/a como para pensar que no lo hace? Se dedica a esto.
Pero cómo me van a pagar por esto? Cuántas visitas os creéis que tiene esta página para que ninguna marca fuera a pagarme por nada? Jaja, con mi frecuencia de posteo no iba a hacerme rica precisamente…
Ju, no sé, yo también me he sentido atraido por tus posts y caí en la tentación del Neutrobalance, Cheesecake y Lays Vinagreta. De todos modos seguiría estando dentro del campo de la publicidad, no? Aunque no sea de primera línea (lo cual no quiere decir que no sea efectiva)
He comprado una bolsa. Ahora está guardada en la despensa de la cocina, todavía sin abrir, pero desde aquí puedo sentir su presencia inquietante y severa.
Estas patatas son mi compra especial de navidad, así que más le vale a usted que merezca la pena.
Señor Salme, parece mentira…¿De verdad le hace falta una comprobación? ¿Qué clase de lector es ud.?
“…nosotros no conocemos quién es esa buena señora que decís; mostrádnosla, que si ella fuere de tanta hermosura como significáis, de buena gana y sin apremio alguno confesaremos la verdad que por parte vuestra nos es pedida. Si os la mostrara, replicó Don Quijote, ¿qué hiciérades vosotros en confesar una verdad tan notoria? La importancia está en que sin verla lo habéis de creer, confesar, afirmar, jurar y defender; donde no, conmigo sois en batalla, gente descomunal y soberbia…”
Se lee mucho últimamente, pero no lo que se debería.
Ja.
¿Qué clase de lector soy? Apresurado y negligente, me temo, pero discutirlo resultaría mega off-topic.
Pues resulta que las vinagretas molan de verdad; lo digo sólo después de haberlas probado, porque el espíritu científico me puede en ocasiones. Lo siento. Pero la cita del Quijote también me ha molado, no se crean.
si encontrar la bolsa grande ya es dificil la pequeña es imposible… alguien la vio alguna vez?? yo creo que es puro marketing, no existe pero nos quieren vender la moto…
Casi logra convencerme en el último párrafo, tan épico, si no fuera porque odio el sucedáneo de vinagre, el aceite de motor y las hortalizas (¿?)procedentes de la todopoderosa industria del tío Sam y demás parentela, lo cual no significa que caiga en sus trampas más veces de las que quisiera, parece inevitable,visto lo visto…(un momento, hay algo que no me cuadra: patatas+metafísica+lirismo…¿en una misma bolsa? ¿A un módico precio? ¿Y en los tiempos que corren? Noooo!!!
Aunque lo anterior no me impide decirle que es usted buena, muy buena en lo suyo. De todas formas, a mí me tiran más las Gourmet, las de la bolsa negra, llámeme elitista si quiere. Incluso me zamparía unas Rufles, en su defecto. O tal vez no.
y aquí cierro paréntesis). Siga usted escribiendo tan bien.
Por cierto, ustedes (los publicistas) son unos manipuladores taaaan encantadores, jajaja.
Ah, muy bueno lo del spray antivioladores. Quizá lo pruebe en mis noches de farra, hay cada individuo… Y lo del árbol del navidad de Laura. Cuánta imaginación, y yo que creía que tenía talento para las fiestas de disfraces. Tendré que probar con la jardinería.
maldita sea, siempre se me cuela una errrata.
Eres muy guapa… pero también eres muy fea. He comenzado a leer este “artículo/post(mortem)” y no daba crédito… patatas fritas. Creo que enbruteces la blogosfera – o sea la blogocosa- con tus chorradas.
Re: Aplícate el cuento y cierra la boquita, que lleves siguiéndome desde el principio no te da potestad para criticarme.
PD: EL cura dice que es difícil convivir. Love & Respect for everyone.
mmm yo era adicta a las Lays Cebolleta, pero ya no las venden por aquí… la última vez que pude comprarlas fué en Polonia… Junto las Vinagreta mis preferidas.
Dios, siempre he amado y siempre amaré esas patatas!!! Me lo he pasado como una enana leyendo tu post: simplemente, perfecto.
mi tio es egoista
A mi me encantaban, hasta que hice unas prácticas de laboratoio de fotografia.. y desde entonces el olor me recuerda al liquido de revelar
¿Has probado el nuevo helado de nestlé sabor “tarta de limón”?
hola donde actualizas q no t encuentro, y seguro q tienes otro blog pq no creo q estes mas de 1 año sin decir nada
saludos
shiiiit eso se saca uno por vivir en mexico caray
Un par de veces cada mes desde que el blog era rosa y la url otra, sigo probando suerte, escribo http://www.egoismo.com (más emocionante que pinchar un acceso directo) y pulso intro, pero nada, ahí siguen las Vinagreta. Como mañana hará justo un año me preguntaba si a lo mejor tendríamos suerte..